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viernes, 24 de mayo de 2013

Andarríos grande (Tringa ochropus) en el río Jarama.

 
El andarríos grande (Tringa ochropus) es una especie de ave Charadriiforme de la familiaScolopacidae. Es un ave fluvial, de aspecto delicado y elegante, con patas y pico muy largos. Es un ave limícola, fácil de observar todo el año en el Parque del sureste, aunque es principalmente invernante.

 
 
 
 
Mide unos 22 cms y pesa entre 70-90 gramos. Habita en las orillas de ríos y lagunas. En este caso, las fotos, de poca calidad al estar realizadas a bastante distancia, fueron tomadas en el río Jarama, en el entorno de la laguna del Campillo, en Rivas-Vaciamadrid. También podemos verle en zonas de cultivo  cerca de los humedales.
 
 
 
Su alimentación es básicamente de invertebrados, con su pico recto y de mediano tamaño.Es un ave nerviosa y tímida. No se la descubre muchas veces hasta que levanta el vuelo.
 
Hemos dicho que es un ave limícola, es decir, es una ave generalmente asociada a zonas húmedas como los estuarios, lagunas, ríos arroyos y también zonas costeras.
 
 
 
 
 
 
 
Consultada la Guía de Naumanni del Parque del sureste, no da datos de población.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Humedal de Miralrío en Velilla de San Antonio.


Nos dice la asociación "El SOTO" en www.elsoto.org:

"Las lagunas constituyen un fenómeno reciente, que ha venido a incrementar la calidad ambiental del curso bajo del Jarama, coincidiendo en el tiempo con el declive en la calidad del río y las riberas. El total de los humedales del Parque del Sureste ocupan más de 400 ha, con tamaños y estados de conservación altamente heterogéneos.
Las graveras naturalizadas del Parque del Sureste son lugares de altísimo valor ecológico, únicos en nuestra Región. Su número, riqueza en fauna y vistosidad paisajística los convierte en magníficas aulas al aire libre.
 
 
Con el incremento de la actividad minera en las terrazas fluviales, a partir de mediados de los años 70, aparecen por todas partes numerosas lagunas que en su mayor parte quedan abandonadas.
Efectivamente, la laguna aparece cuando la extracción del árido alcanza el nivel freático, esto se puede producir a muy escasa distancia de la superficie del suelo cuando la actividad minera se localiza en zonas cercanas a las márgenes de los ríos. Con el paso de los años su entorno se naturalizará, y aparecerá una vegetación palustre generosa aunque muy condicionada por la inclinación radical de la mayor parte de las orillas.
En el parque del Sureste se han censado un total de 123 humedales que en su mayor parte tienen su origen en antiguas actividades mineras de áridos, tan sólo un 6,5% tienen un origen natural y 7 son charcas asociadas a manantiales (8).
 
 
 
El destino de los humedales y su evolución han sido muy heterogéneos. Aquellos que se encontraban en los lugares más apartados y, especialmente, en el interior de fincas privadas, han tenido la mejor evolución al amparo de una cierta protección. Son los casos de Porcal (Rivas), Picón de los Conejos y el Soto (Velilla de San Antonio), Arriadas (Ciempozuelos),...
Algunas se han restaurado como espacios de uso social o recreativo: las Madres en Arganda (que en su momento eran una serie de lagunas que se utilizaban como vertedero), el Raso en Velilla, el Campillo en Rivas, Las lagunas de la Presa del Henares, la laguna de San Martín de la Vega, etc.
La mayor parte, sin embargo, han quedado expuestas a la acción de toda clase de desaprensivos que las han utilizado para eliminar los residuos más variados. La Esperilla (Arganda del Rey), Miralrío (Velilla de San Antonio), etc.
Un aprovechamiento muy generalizado, que en cierto modo ha permitido la supervivencia de no pocas lagunas, ha sido el de suministrar agua a las plantas de tratamiento del árido. La mayor parte de estas instalaciones tienen  una laguna en su inmediaciones, cuando no utilizan directamente el agua del río."
 
 
 
En las proximidades de la localidad de Velilla de San Antonio se encuentra el Humedal de Miralrío, bordeado a su vez por el río Jarama. Uno de los lugares más interesantes del Parque gracias a su progresiva naturalización. En él podemos encontrar algunos restos que nos recuerdan su pasado y origen como gravera.
 

La recuperación del espacio se va haciendo notar a pesar del abandono, de la cercanía de la carretera y del polígono industrial de Velilla de San Antonio. Los cormoranes, como los que vemos en varias de las fotos son abundantes en la zona.




Pero no son los únicos habitantes fácilmente observables: los patos cuchara aquella mañana de invierno en que se tomaron estas fotos ocupaban gran parte de la superficie del humedal.



Y en el río Jarama fue fácil la observación de otras especies como el ánade real o azulón.



Sin duda la observación más destacada de aquella mañana del pasado invierno fue la del mochuelo ya comentado en otra entrada de este blog:


No faltó una especie invasora como la cotorra argentina:


Pero la lista de aves observadas aquella mañana fue de 35 especies, que copio del registro que hicimos dsgelsoto y yo en el Cuaderno de Aves de SEO Birdlife:

Ánsar ComúnEn vuelo
Ánade AzulónPresente
Ánade FrisoPresente
Cuchara ComúnPresente
Cerceta ComúnPresente
Porrón EuropeoPresente
Cigüeña Blanca400Presente
Garza Real3Presente
Cormorán GrandePresente
Esmerejón1
Milano Negro1En vuelo
Milano RealEn vuelo
Buitre Leonado1En vuelo
Aguilucho Lagunero OccidentalEn vuelo
Gallineta ComúnPresente
Focha ComúnPresente
Gaviota Sombría1En vuelo
Paloma TorcazPresente
Paloma Bravía/domésticaPresente
Cotorra ArgentinaPresente
Mochuelo Europeo2Descansando
UrracaPresente
Grajilla8En vuelo
Herrerillo Común2Presente
Totovía1Presente
Mosquitero ComúnPresente
Estornino NegroPresente
Mirlo ComúnPresente
Colirrojo TizónPresente
Tarabilla Común3Presente
Gorrión ComúnPresente
Lavandera Blanca1Comiendo
VerdecilloPresente
JilgueroPresente
Pardillo Común6Presente


El espacio tiene un enorme valor paisajistico:






Y el río Jarama, como hemos dicho es el límite sur del espacio  a la vez que corredor por donde se desplazan las aves que habitan la zona.
 
 
 
Miralrío es un humedal catalogado digno de ser conocido y recorrido. El conjunto lagunar, el río Jarama, los cantiles siempre presentes a lo lejos o la posibilidad de disfrutar una gran diversidad de aves son motivos más que suficientes para la visita. Y en el paseo podremos igualmente reflexionar sobre el abandono a que está sometido el parque del sureste, las amenazas de las infraestructuras o el urbanismo de los municipios que lo rodean e incluso sobre su pasado como explotación de grava.
 

Una derruida construcción, olvidado testimonio del pasado y la actividad extractiva, y germen involuntario de la actual riqueza ambiental, es hoy perfecta atalaya desde que la meditar sobre el Parque del sureste, ver las tierras convertidas en humedales, reconocer cantiles, río , eneas, carrizales o tarayes. Desde allí, podremos regresar a nuestro punto de partida ya planificando una nueva visita a este u otro de los humedales del Parque regional del sureste madrileño.